miércoles, 15 de junio de 2011

Puzzle

Hoy he tenido un mal día. No porque me haya pasado nada en especial, no sé, no me sentía yo muy feliz/inspirada. No me da rabia el hecho de estar enfadada con el mundo, sino el hecho de no saber la razón / razones. Después de cenar, me tiré en la cama un rato y me puse a pensar. Le di vueltas a las cosas, intenté encontrar los motivos por los cuales podría estar tan baja de ánimos. La verdad esque encontré unos cuantos, pero no tenían nada que ver conmigo. Yo estoy bien, no me falta nada. Salvo el mítico principe desteñido que, creo, se ha perdido por algún desierto. El problema lo tengo con el mundo. No me gusta como va. Úlitmamente veo en él más injusticias que nunca. Si eres buena persona, te dan por el culo. Y si eres mala, te dan también, pero te fastidia menos. No sé, no comprendo nada. A veces pienso que la gente va a un ritmo determinado y yo voy a otro totalmente distinto. Puede que más rápido o más despacio, pero distinto. Es como si muchas de las cosas que no ha vivido casi nadie yo ya las haya experimentado pero, por otro lado, hay bastantes sensaciones que se me resisten. Me falta algo. No tengo ni idea de que es ese algo, pero sé con toda certeza que me falta. Y no sé dónde cojones buscarlo. Igual tengo que hacer un viaje alrededor del mundo, para intentar dar con la pieza que me falta. Ese algo que me complemente y que me llene. Bah, dejadme, tengo un mal día. Y seguro que, si mañana me levanto de mejor humor, no encontraré nada de sentido a lo que acabo de escribir. Pero bueno, la vida es así, a veces estás arriba y otra, abajo. Así es.

1 comentario:

Raquel dijo...

en realidad tenemos mucha suerte, casi nunca falta nada, solo alguna cosilla que se tuerce, es solo un mal día.